jueves, 15 de octubre de 2009

Crítica: Malditos bastardos



El pasado viernes fui a ver Malditos Bastardos. A sabiendas de que iba a ver una película de Tarantino, me apresuré a "abrir mi mente" justo al sentarme en la butaca, pues su cine tiene un sello personal y característico que puede encantarte o que puedes detestar muchísimo. Personalmente Tarantino me gusta, y películas como Pulp Fiction me parecen obras maestras. Sin embargo, lamento decir que Malditos Bastardos no ha sido como me esperaba.

La película comienza de una manera similar a Kill Bill, en tanto en cuanto divide la historia en diversos capítulos. Así, empezamos viendo la historia de una familia judía del norte de Francia que tendrá aparentemente poco que ver con el resto de la trama. La genialidad de Tarantino en los guiones consigue no solo hilar los diversos capítulos creando una trama enrevesada, sino que además lo hace de una manera muy sutil. En ese sentido, Malditos Bastardos sigue la tónica de otros títulos del director.

En general, y a mi juicio, este trabajo no desmerece a Tarantino pero tampoco lo reafirma como genio del cine. Y es que técnicamente Malditos Bastardos es casi perfecta, pero en cuanto al argumento y, mucho más especialmente, en cuanto al desarrollo y final del mismo, creo que deja bastante que desear. No por nada, sino porque personalmente me parece que llega un momento de la historia en que la veracidad se tira por tierra. No obstante, también uno se pregunta ¿cómo si no podría haber terminado la película?

Nota: 8

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